Mi última relación me dejó claro que cuanto más oportunidades le das a alguien, menos te valora. Pierden el miedo a perderte porque saben que siempre te quedas. No dejes que nadie se acostumbre a faltarte al respeto.
La mayoría de las mujeres no lloran por el hombre; lloran por ellas mismas, por el esfuerzo que dieron, la esperanza que tuvieron, la ilusión en la que cayeron y el recordatorio de que el amor no las ha recompensado.