@ufpol Empujar por la espalda a una profesora de 68 años que no opone resistencia, romperle el tabique nasal contra el asfalto, es una actuación violenta desproporcionada, injustificada y fuera de toda profesionalidad policial. Vergonzoso y condenable
Perdonad mi opinión de extrema izquierda, pero pienso que la policía no debería partirle la nariz a una profesora jubilada de 68 años y 50 kg de un empujón mientras reclama mejoras laborales para educar mejor a tus hijos.