Me da risa cuando dicen que las mujeres nunca pagan, si supieran que una mujer enamorada es capaz hasta de quedarse sin un peso por regalarles algo que les gusta, cómo se nota que nunca los han querido de verdad.
Cada vez entiendo más porque algunas personas se desconectan y eligen vivir sus vidas en privado. No se trata de huir, sino de proteger su paz, priorizar su alma y sanar lejos del ruido del mundo.