Y la música me trae el sabor de aquel tiempo tan lejano y tan vivo aún... quizá sólo efecto de mi necesidad de amar el amor... quizá sólo una quimera...
Y de repente un día alzas la vista y recuerdas que el amor sí que tocó a tu puerta de bonitas maneras, quizá no de las manos que quisieras pero... lo hizo y qué maneras más bonitas... y qué soberbia la juventud para valorarlo.