En 2008 yo tenía 12 años y me sentaba a ver a Boca contra Atlas. La ida había terminado 2-2 y tocaba jugar en México con la obligación de ganar, nada menos que en la misma cancha donde ya nos habían derrotado en la fase de grupos. Los dos goles de visitante parecían una condena. Yo estaba nervioso.
Pero Palermo apareció enseguida. Antes de los 20 minutos ya había puesto el 1-0 y antes de los 40 Boca ganaba 3-0 con tres goles suyos. Lo que podía convertirse en una pesadilla terminó siendo un sueño. El superhéroe de siempre volvió a salvarnos. Ni siquiera me dejó sufrir. Fueron apenas unos minutos de incertidumbre en la previa, nada más.
Esta noche, 18 años después, me gustaría volver a tener a ese superhéroe que me hizo tan feliz durante mi infancia para poder disfrutar una noche de Copa.
@DrConsumidorArg@vmenditto Vos cómo abogado realmente estás pidiendo que se respete un negocio jurídico con precio irrisorio? en serio?
3 dólares un vehículo? quiero ver ese expediente jajaj
@vmenditto@Madsd3n Claramente no hay un negocio jurídico. Se presume la mala fe del comprador aprovechandose del precio irrisorio. Es un error notorio. Una cosa es pagar algo la mitad, otra cosa es pagar algo insignificante por un bien. 1 peso no vale 1 moto y lo sabe un nene. Hay abuso de derecho.