Le hicieron una bandera a uno de los mejores delanteros del continente y no volvió a hacer un gol. Despues te dicen que no son mufas y quieren inventar otra historia.
Video que demuestra lo que la prensa chilena y el Club Universidad de Chile intentan ocultar. No eran niños. No eran familias. No eran pobres mujeres.
Era una banda de delincuentes (muchos con antecedentes) que vinieron a romper nuestro club y agredir a 6000 personas abajo suyo.