Esto es de la serie Cosmos, que vi por TV de aire hace unos 40 años (como sufríamos cuando terminaba cada capítulo, había que esperar una semana). Nunca olvidé eso del diálogo interior intertemporal con los "grandes hombres" de la historia.
¿Quién les vendió que "libertad de expresión" es decir lo que se te canta el ojete sin consecuencias? Es como pensar que la libertad para circular te permite atropellar a un nene que cruza la calle. Insólito.
Dice Álvarez del Castillo que estaba tranca en la casa leyéndose una Andanzas de Patoruzú mientras filmaba el cielo sin motivo alguno cuando de repente un vándalo desconocido le tiró un chancho a la pileta desde un helicóptero y se fue. Totalmente lógico y sensato, lo perdono.