Ahora les toca ponerse del lado del país más colonialista e invasor de la historia. A ustedes, los dueños de la moral y el buen gusto. Vayan, nomás. Acá tenemos la Virgen de Luján, los paraguayos, bangladesíes y algunos ecuatorianos. No necesitamos nada más.
Ver a Messi de nuevo como extremo derecho fue recordar lo grandioso (me quedo corto) que fue, es y será porque siempre tiene una versión mejor que la anterior