Muchos agüitándose porque las personas se van, pero ni para qué ponerse así, al chile que se vaya quien quiera, vamos a conocer a un chingo de personas durante toda nuestra vida como para estar mal por quien no quiere estar con nosotros.
ESA SONRISA ES DE IMPOTENCIA.
Mohamed Salah está viviendo en carne propia lo que tantas selecciones ya sufrieron.
Entiende que discutir con el árbitro no cambiará nada.
Una más de la FIFA:
Nunca antes se había visto que un arbitro detuviera el juego para esperar el regreso de un jugador que salió a recibir asistencia médica.
Argentina no puede ni vencer a Cabo Verde sin la ayuda de árbitros corruptos.