A ver si lo entienden seres humanos de otro país que no sea Argentina: sabemos lo que somos, amamos lo que somos y no nos interesa lo que opinen sobre nosotros. No necesitamos el aval de nadie para ser como somos. Así que hagan lo que se les antoje, nos chupa la pija.
El fútbol no modifica la realidad material. No recupera territorios. No resuelve conflictos. Pero sí modifica algo más profundo: el mapa imaginario con el que una sociedad se piensa a sí misma.
"Somos distintos. Por eso es que Inglaterra, van a pasar muchos años y no va a ganar nada. Se hicieron la Eurocopa para ellos y no la pudieron ganar, mirá si serán burros" (1996).