una de las peores sensaciones es cuando alguien deja de ser parte de tu rutina. Ya no le hablas, ya no le cuentas tus cosas, ya no te ríes con esa persona, ya nada. Y es peor cuando te pasa algo súper bueno y quieres correr a contárselo, pero ya no está y no volverá a ser igual
Si quieres nos alejamos y nos olvidamos,
si quieres nos recordamos y nos extrañamos,
pero si quieres nos acercamos y lo intentamos,
y seguimos creyendo en nuestro destino.