no solo hiciste llorar a mi versión adulta, también hiciste llorar a mi niña interior. Le hiciste revivir el abandono, volver a sentirse insuficiente. Pero eso fue mi culpa: un día te conté mi historia, t hablé de mis heridas, te di las armas para destruirme, y vos las utilizaste
Necesito un abrazo inmenso, de esos en los que te fundes y te sientes pequeñita, de los que dicen que todo estará bien, que protegen, que cuidan y que no te sueltan.
Los 2 con trabajo, viviendo juntos, hacer planes los fines de semana, tener metas a largo plazo, planear viajes, amar bonito, tener una familia, es a lo que aspiro.