Dejar ir a la gente que no está lista para amarte, dejar de tener conversaciones difíciles con personas que no quieren escuchar, dejar de estar para las personas que no valoran tu presencia; Eso también es auto cuidado, no eres para todo el mundo y no todo mundo es para ti.
Nadie te prepara para sentir que seguís tus días por inercia, con un agujero en el estómago, sin ganas de nada. No duele sólo el corazón, duele todo el cuerpo.