El verdadero glow up no está en cambiar por fuera, sino en convertirte en la persona que un día prometiste ser. Hacer lo que dijiste que ibas a hacer, cumplirte la palabra y demostrarte que también puedes confíar en tí.
No necesitas demostrarle a nadie que estás progresando. Algunas de las transformaciones más importantes de tu vida ocurrirán en silencio. Nadie verá las veces que elegiste entrenar en lugar de procrastinar, estudiar en lugar de distraerte o guardar silencio en lugar de responder con ira. Pero tú sí lo sabrás. Y llegará un momento en el que te darás cuenta de que todas esas pequeñas decisiones que nadie vio fueron precisamente las que construyeron la persona en la que te convertiste.
También me equivoqué. Herí sin querer, reaccioné desde mis heridas y emociones que no sabía manejar. No lo justifico, pero tampoco me castigo por ello. Reconocer quién fuí, asumir mis errores y aprender de ellos para no repetirlos también es parte de sanar, crecer y avanzar.