Nunca he deseado cosas materiales, si como toda mujer en ocasiones unas zapatillas o un bolso, pero mis gustos y deseos siempre han sido para satisfacer mi alma y mi cuerpo (verme bien y sentirme bien). Eso es todo.
No he podido sacar el dolor que traigo atravesado. Desde abril a junio... Tres meses de angustia, incertidumbre, tristeza, dolor, impotencia, desesperación.
En estos días que he tenido demasiada ansiedad he querido acabar con ella porque es muy difícil lidiar con este puto padeciendo, prefieres dormir para no sentir o acabar con tu vida para detener ese sentir.
Tener hijos con un hombre que aun no alcanza su madurez es un desgaste fatal, y no solo la madurez sino soportar su brutalidad algo mucho peor. Analicen todo tipo de conductas para dar ese paso. No vivan una crianza solas o llena de disgustos.