Falleció Elena Larrea, una activista que dedicó su vida a proteger a los animales, fundadora de “cuacolandia” un santuario para caballos, yeguas, mulas, burros y demás animalitos que tuvieron la mala fortuna de toparse con la cara más terrible del ser humano, la zoofilia, la explotación y el maltrato.
Mujer valiente, decidida y hermosa que luchó por los derechos de aquellos que no tienen voz.
Descansa en paz mi reina, que dejaste un legado hermoso.
Cuando alguien fallece pasan años y creemos que lo hemos superado. Pero entonces llega algo, un olor, un sonido, un lugar, una palabra, y todo estalla. Y entonces eres consciente de que sólo nos acostumbramos a esa falta pero nunca aprendemos a vivir sin ella.