Con Salzburg:
👤 27 partidos
⚽️ 29 goles
Con Dortmund:
👤 89 partidos
⚽️ 86 goles
Con City:
👤 198 partidos
⚽️ 162 goles
Con 🇳🇴:
👤 54 partidos
⚽️ 64 goles
En Champions:
👤 58 partidos
⚽️ 57 goles
En el Mundial:
👤 4 partidos
⚽️ 7 goles
Es un absoluto escándalo.
Nadie confiaba en ti.
Decían que la de Brasil te quedaba grande y al final fuiste el único que dio la cara en todos los partidos.
Con la cara en alto Vini, eres la cabra en los corazones de todos.
Miren como el hijo de Sidny Cabral (jugador que marcó el 2-2 contra Argentina ayer) consuela a su padre aún estando llorando él también. La escena más emotiva del mundial 🥹❤️
🚨 Cristiano Ronaldo on Ruben Dias after Portugal’s win over Croatia:
🗣️ Reporter:
“Cristiano, everyone is talking about your goal and the goal ruled out. How pleased are you with your performance?”
🗣️ Ronaldo:
“My goal? I’d rather talk about Ruben Dias. Goals are easy to remember. People forget the tackles, the headers and the moments that keep you alive in a game. Every time Croatia looked like they were about to create something, Ruben was there.
Alongside Diogo [Costa], he gave the rest of us the confidence to keep pushing. Sometimes your man of the match doesn’t score. Sometimes he makes sure nobody else does. That’s the kind of game Ruben had.”
🚨⚪️ Marc Cucurella on playing with Vini Jr: “I do NOT care if he doesn't track back, or doesn't help defensively”.
“Let him stay fresh ALL GAME so he can score goals, I will do ALL THE DIRTY WORK for him”.
Mi esposa y yo llevábamos 9 años casados. Yo tengo 38. Ella 36. Tenemos una hija de 5.
Nunca le fui infiel.
Nunca la maltraté.
Nunca falté dinero en la casa.
Yo creía que eso era suficiente.
Hace tres meses me pidió el divorcio.
—Ya no soy feliz —me dijo.
No gritó.
No lloró.
No me acusó de nada.
Solo repitió:
—Me siento sola contigo.
Eso me enfureció.
¿Sola?
Yo trabajaba 10 horas al día por ellas.
Pagaba todo.
Nunca salía con amigos.
—¿Qué más quieres? —le pregunté.
Su respuesta fue corta.
—Que me mires cuando te hablo.
Me quedé callado.
Esa noche revisé nuestro último año.
No había infidelidades.
No había violencia.
No había grandes peleas.
Solo pequeñas ausencias.
Cenas mirando el celular.
Conversaciones interrumpidas.
“Luego hablamos”.
Nunca fue un escándalo.
Fue un desgaste silencioso.
Firmamos el divorcio la semana pasada.
Ayer fui a recoger a mi hija.
Mi ex abrió la puerta.
Sonrió. Se veía tranquila.
No estaba con nadie más.
No había otro hombre.
Solo había paz.
Mientras manejaba de regreso entendí algo que nadie te dice:
No perderás a tu pareja solo por lo que haces mal.
También la puedes perder por lo que dejas de hacer.
Y la indiferencia es una forma lenta de abandono.