Hace años que, cada vez que se sienta frente a un micrófono, Marcelo Bielsa repite el mismo gesto: la cabeza inclinada y los ojos buscando el suelo.
Se dijo de todo sobre esa mirada. Que es timidez. Que es inseguridad. Que es el peso de la exigencia. Puede ser. O puede que no.
Yo creo que bajar la vista es una manera que tiene de apartarse.
En el fútbol de estos tiempos, al entrenador le preguntan por una idea y le piden una polémica. Le hablan del juego y le reclaman una frase de impacto. El análisis suele quedar arrinconado por el espectáculo.
Y uno imagina que eso, en un hombre como Bielsa, debe producir una tristeza silenciosa.
“El Loco” cree en las ideas, en el trabajo y en la honestidad intelectual. Por eso, cuando la conversación se vuelve superficial, parece retirarse un poco. No se va del todo. Sigue ahí. Pero baja la mirada.
Como quien deja de mirar una obra que ya no reconoce.
Hay algo de desprecio en ese gesto, es cierto. Pero antes que desprecio parece haber decepción. La decepción de un hombre que siente que el juego que ama está rodeado de demasiado ruido y de demasiado poco pensamiento.
Entonces hace lo que hacen muchas personas cuando se desencantan: se protege. No se ofrece al espectáculo. Mira hacia abajo.
Y en ese gesto hay una declaración de principios. No es la pose de un hombre derrotado ni la actitud de alguien soberbio. Es la expresión de un entrenador que todavía cree que el fútbol merece ser pensado y que, cada vez que descubre que alrededor se piensa un poco menos, baja la vista como un acto de resistencia.
Creo que cada vez que Bielsa baja la mirada, el que queda en evidencia no es él. Somos nosotros.
Te amo Marcelo Bielsa, te voy a amar todos los días de mi vida.
Exponelos a todos estos burros, mostrale al mundo lo que son, no dejes a uno sin destruir.
Pensar que en la Copa América 2024, Bielsa se peleó con el mundo por esta selección, los mismos que hoy le dieron la espalda. Penoso, vergonzoso lo del seleccionado uruguayo. Muslera fue un eslabón más de una cadena desgastada.
Del lado Bielsa de la vida.
Haganse cargo, esta es de TODOS, la dirigencia que dejó a Bielsa cuando NO DABA PARA MAS, el entrenador que hizo TODO MAL y los jugadores que no pudieron contra cabo verde y arabia, todos tienen responsabilidad.