Y algún día te contaré que mi motivo para no renunciar fuiste vos, que cuando mis brazos estaban por rendirse, tu risa me fortalecía. Porque en este jodido camino llamado vida, tu mano nunca voy a soltar.
Siempre con la mirada al cielo, porque a pesar de que he seguido con mi vida y salir adelante, allí siempre va a habitar mi más grande amor y lo que más amé, amo y amaré 🥺
¿Qué hago yo fingiendo que todo está bien, si por dentro todo se me está cayendo? ¿Qué hago sonriendo, contestando “todo bien”, cuando hay días en los que apenas puedo conmigo, días donde la vida me duele?