Cuando estoy experimentando mi cómoda cotidianidad y recuerdo que el viernes se posesiona como presidente un man cuya candidatura creí que era un meme
y recuerden que la peor styleada de la camiseta de la selección fue cuando a un candidato se le ocurrió la gran perra hpta idea de utilizarla para su campaña política
Tan linda la campaña de Ivan Cepeda, sus marchas, su gente, maquillada, vestida de frailejones, resistentes, hinchadas, músicos, pancartas creativas, naturaleza. Al otro lado hay camisetas de Colombia, carros traquetos, odio, diseños de sonrisa mal hechos y fanfarronería.
Sinceramente, no entiendo por qué desde el centro se le exige a Iván Cepeda ser el candidato perfecto, como si la otra opción no fuera un mafioso con la aspiración dictatorial de Pinochet.
En ABELARDO DE LA ESPRIELLA, se condensa lo peor de la Condición Humana: Arribista, arrogante,tramposo,ladrón, inescrupuloso,Patán, narcicista,megalomano, falso,estafador, discriminador,acosador, violento, mentiroso, materialista,aporafobico, carente de Ética y moral
UNA ESCORIA
Si algo le tengo que reconocer a Abelardo, es ser el mejor engaña bobos de los últimos años.
Entendió que el colombiano vota con las vísceras, y que ni las propuestas, ni la experiencia, ni la gobernabilidad, ni la ética convencen más que el odio.
PÓNGASE DE ACUERDO
Uribe, lo invito a ponerse de acuerdo con usted mismo. Hace unos días, le decía a los grupos armados que “no confiaran” en mí, y ahora dice que les daré “protección”. ¿Al fin qué? La desesperación lo lleva a contradecirse.
Y otro asunto: habla de fortalecer la Fuerza Pública, pero ustedes no se ocuparon, como sí lo ha hecho nuestro gobierno, de mejorar la situación salarial, prestacional y pensional de militares y policías.
Así que lo suyo son palabras huecas y contradictorias.
Claro que sí, señora Vicky Dávila. Hagamos ese mural artístico, y no lo pongo entre comillas porque justamente eso hace el arte: genera emociones, transgrede sensibilidades y despierta realidades.
Pero también la invito a caminar conmigo por las ruralidades de esa Colombia profunda para rescatar niños, niñas y jóvenes reclutados, tal como lo he hecho durante décadas.
¿Puede probar usted que yo no he defendido a la niñez de este país?
No en vano fui reconocida como Defensora Nacional de Derechos Humanos en 2021, por toda una vida dedicada a esta labor.
¿Quién dijo que los 18.677 niños, niñas y adolescentes no nos importan?
Ellos son una parte esencial de Colombia y nuestro deber siempre será protegerlos. Por eso hemos insistido en la búsqueda de la paz en los territorios, para evitar que esa dolorosa cifra, evidenciada por la JEP, siga aumentando.
Espero también que recuerde que esa verdad que usted menciona, fue posible evidenciarla gracias a la justicia transicional que usted tanto ha criticado.
Hay que investigar un poco más, señora Vicky Dávila. La investigación es una parte fundamental de su profesión. Parece que ya se le olvidó, o tal vez nunca la ejerció con el rigor que merece, pero hay que investigar.