Digan lo que quieran, pero para mi es súper importante que la persona con la que estás siga contestándote las historias y siga diciéndote todos los días lo que le gustas aunque ya te tenga.
Nadie habla de lo bonito que es tener un hombre que huela a hogar, que no se te pierda los fines de semana. Que su prioridad sea trabajar, pasar tiempo contigo y que te elija por sobre todas las cosas.
Coquetear es infidelidad. Ocultar mensajes es infidelidad. Mentir 'para no causar problemas' también lo es. La traición no necesita contacto físico para destrozar todo: empieza en el momento exacto en que borras un chat, escondes una conversación o cambias el tono porque sabes que, si tu pareja lo ve, se rompería algo. La verdadera infidelidad no arranca en una cama de hotel… arranca en esa decisión consciente de faltarle al respeto a la persona que dice ser tu prioridad. La lealtad no admite grises ni 'fue solo un poco'. Cuando se rompe la honestidad, se rompe la base entera. Y donde no hay verdad absoluta, el amor ya no puede existir. Punto. No te confundas ni te dejes confundir: mereces alguien que no necesite esconder nada para sentirse 'libre'. Porque el amor real no se construye con secretos… se construye con transparencia brutal.
Que atractivo es cuando un hombre sabe comunicarse bien. No desaparece, te cuenta lo que hace, se disculpa si tarda en responder y no te deja adivinando nada.
Eso que es tan básico, es lo que enamora.