Un seor mayor me ayudó a cargar mis bolsas pesadas hasta la parada del autobús hoy, cuando tenía las manos llenas. La amabilidad no necesita palabras grandes, solo gestos pequeos que calientan el corazón.
Probé un tacos de carnitas recién hecho en el puesto de la esquina! Crujiente por fuera, jugoso por dentro y con salsa roja que le dio el toque perfecto. 10/10, volveré maana sin falta.