Sigo sin entender porqué me aferro a alguien que me está dejando claro que no me quiere, no me necesita, no siente nada por mi y yo sigo ahí, insistiendo que me quiera un poquito aunque sea.
Hoy he leído esto y me he sentido muy identificada:
DISTIMIA (depresión funcional)
-te levantas
-te arreglas
-vas a trabajar
-haces bromas
-cuidas de los que te rodean
Pero mentalmente estas agotado.
Como quisiera un trabajo de gobierno.
Donde entran a las 9, pero llegan a las 10 para empezar a trabajar a las 11.
Toman la hora del lunch y regresar a las 12.
Trabajar un ratito porque hay una comida a la 1 y salir a las 3 y meter vacaciones cuando se pone pesado el trabajo.
"Mi mamá decía que nunca hay que arrepentirse de haber tenido las mejores intenciones, de hacer cada cosa que estuvo en nuestras manos o de haber tenido un buen corazón. Y no importa que al final del día no nos salgan las cosas, que alguien se vaya o que algo no dure para siempre, porque todo eso se sana tarde o temprano, decía. Lo verdaderamente importante es que uno nunca cambie todo ese bonito que tiene, que no dejemos de soñar sólo porque algo no nos salió, que no dejemos de enamorarnos sólo porque algo nos lastimó y que no dejemos de ser buenos, sobre todo eso, en ayudar, en cuidar y en querer a quien lo necesita, regrese o no regrese eso".
Hace unos meses invité a cenar a un amigo que no veía desde la universidad.
Fuimos a un restaurante tranquilo.
Nada elegante.
Solo queríamos ponernos al día.
Hablamos de trabajo.
De parejas.
De lo rápido que pasan los años.
En un momento el mesero dejó la cuenta en la mesa.
Mi amigo la tomó inmediatamente.
—Yo invito —dijo.
Le dije que no era necesario.
Que podíamos dividirla.
Insistió.
—De verdad, déjalo así.
Mientras sacaba su tarjeta dijo algo que me sorprendió.
—La última vez que salimos tú pagaste.
Yo traté de recordar.
—¿Cuándo?
Se quedó pensando.
—Hace… diez años, creo.
Yo me reí.
—No te acordarás bien.
Pero él negó con la cabeza.
—Claro que sí.
Luego dijo algo que me hizo quedarme callado.
—Cuando alguien te trata bien en un momento en que no tiene por qué hacerlo… te acuerdas.
Pagó la cuenta.
Caminamos un rato más.
Y pensé en algo curioso.
A veces creemos que los pequeños gestos se olvidan.
Pero para alguien… pueden quedarse diez años.
Anónimo
Necesito decirme, con ternura, que no soy un lugar del que se huye. Que él se fue porque quiso, porque pudo, porque necesitó, pero no porque yo fuera insuficiente.
Aún recuerdo los mensajes de julio, los sentimientos encontrados de agosto, la confusión de septiembre, el dolor de octubre, la decepción de noviembre, y ya hoy es diciembre...
Uno de los peores dolores que he sentido, es el proceso tan doloroso que se pasa cuando te alejas de alguien que realmente querías en tu vida y ver como a esa persona le da igual.
@caroplutoniana Que todo lo que se viene en el 2025 son cosas que tenían que pasar, que disfrutaste, que amaste y que soltaste con gratitud. Y a mí yo cerrando el año le digo que lo hiciste genial, creciste, aprendiste y te honraste.