La mayoría de las mujeres no lloran por el hombre; lloran por ellas mismas, por el esfuerzo que dieron, la esperanza que tuvieron, la ilusión en la que cayeron y el recordatorio de que el amor no las ha recompensado.
A una perrita le diagnosticaron depresión, después de sufrir un aborto espontáneo, y los veterinarios decidieron que colaborar con niños en una escuela local sería bueno para ella. ❤️