adorni representa a la perfección este gobierno: sin logros ni talento, soberbio al pedo, limitadísimo intelectualmente, incapaz de empatizar con nadie más que consigo mismo, feo como la mierda, autopercibido moral y justo, y en verdad profundamente mentiroso y chorro.
Odian lo popular porque no lo entienden, porque es lo único que no pueden comprar. Odian sus fiestas y sus rituales, odian la gratuidad de la cultura, odian que puedan acceder a ella mientras comparten con los que aman. Su alegría les parece inmoral porque no tuvieron que pagar por ella. Su condición moral es el dinero, si no hay dinero para ellos no hay lealtades posibles porque solo conocen que éstas se compran. Les resulta intolerante la lealtad como forma de amor dada sin pedir nada a cambio. Hoy en un mundo que le exige a los artistas que sean rockolas vivientes, en el país que fue capaz de silbarle a Fito Páez por no performar de los 90, los fanáticos de los redondos son probablemente el último bastión descomunal de una lealtad que no pide más que nos reunamos en misa, eso, que nos reunamos.
“Le digo a Mariana Brey y a Jony Viale que JAMÁS se ganaron los derechos sentados en casa, todos los derechos se ganaron MARCHANDO y LUCHANDO, en todos los países del mundo”
Gabriel Cartaña, señores. De pie 👏👏
Podes ser mujer y criticar al feminismo las veces que se te cante pero espero en algún lugar de tu interior sepas que somos nosotras y nadie mas que nosotras quienes vamos a gritar tu nombre cuando un hombre te haya callado la voz.
Los datos están hoy provistos por @Chequeado y son contundentes: desfinanciaron el 95% de los programas de atención a las víctimas. Vos hablas de los agresores, tu política es para cuando ya el tipo las mata. Yo hablo de cómo proteger a las mujeres para que esto no pase. Somos muy distintas Patricia, te recuerdo que formas parte de un gobierno que no cree que el Femicidio sea una figura penal, y que dice que la violencia de género no existe.
3 de junio
17:00 hs Congreso de la Nación
Nos vemos en las calles, porque el desmantelamiento de todos los programas de atención a las víctimas de violencia de género, más el aumento de los discursos de odio hacia las mujeres, están haciendo estragos en todo el país. A las calles, por Agustina, su mamá y todas las que nos faltan.