Si acostumbras a tus pacientes a que tu consulta vale menos de cien pesos no puedes quejarte, porque eres parte del problema.
Para que los demás respeten tu trabajo, primero debes respetarlo tú mismo.
De las opciones de hospitales para la residencia y algunas personas que conocí, entendí que no todo lo que brilla es oro.
Lo bueno que me di cuenta a tiempo.✨
Me dijeron que en medicina no encontraría el amor verdadero ni en la universidad, ni en el internado, ni en el servicio social y menos en la residencia; hasta ahorita no han fallado ni una.
No confíen en esa niña “good vibes” que se te acerca demasiado rápido porque después empezará a hablar mal de ti a tus espaldas; tampoco confíes en la niña que te habla mal de ella al principio porque terminarán llevándose muy bien con el tiempo.
Enseñanza de mi servicio social.