@CRtiti7@petrogustavo ¿Debatir qué? ¿Un juicio de valor sin un solo dato que lo respalde? Un «estadista» analiza con datos y rigor. Se te exigió lo mínimo en la forma porque en el fondo tampoco ofreciste nada que debatir.
@CRtiti7@petrogustavo Cero argumentos, cero ortografía y puro insulto barato. Y por cierto, «déjeselo» lleva tilde. Para llamarte «Estadista» caíste muy rápido en la pataleta de teclado. Sigue participando.
En efecto, Cristian Graciano salió de convocatoria y no estará esta noche con Real Cartagena.
Junior quiere al jugador, y le ofrecerá un salario bastante más alto, con lo que, para Real Cartagena, es difícil de competir.
El jugador, que tiene contrato hasta 2027 con Real, se irá a préstamo con opción de compra, un préstamo con un valor alto, pues la idea del equipo heroico es pagar un buen remplazo para Graciano.
#HumoAnaya 🟡🟢
Muy mal el presidente de @nacionaloficial en amenazar tácitamente a la prensa que cuestiona sus nulas contrataciones y falta de renovación en el equipo. Reprobable que use a la hinchada cómo arma en contra de los medios. ¿Intocable, incuestionable, todopoderoso? Muy grave y preocupante. Así no.
Como nos cambia la vida pelona.. el mismo empresario q sembró la duda y puso en tela de juicio al DT y a su carnal Pascual por “convocatorias extrañas al mundial de Rusia “como hoy pasó a ese lado de
la historia entonces a defender con todo lo q atacó con todo. Doble moral o interés cuánto vales… ? ( ahora resulta q todos son unos santos y hay q encomendarse a ellos ) te conozco mosco!!
Usted habla de respeto mutuo, de contar la historia completa y de exigir pruebas irrefutables. Estoy completamente de acuerdo. El problema es que ese mismo estándar también debería aplicárselo usted.
Durante cuatro años usted no ha cuestionado únicamente decisiones deportivas; ha cuestionado la integridad de personas. Y cuando se cuestiona la integridad de alguien, la opinión ya no basta: hacen falta pruebas.
Durante años ha hablado de los supuestos “Lucas Boys”, de un supuesto “club de amigos” en la Selección Colombia y de convocatorias por compromisos con empresarios. Ha construido un relato alrededor de Néstor Lorenzo, de su cuerpo técnico y de mi nombre, insinuando favoritismos, compromisos e intereses ocultos, pero nunca ha presentado una sola prueba que respalde semejantes afirmaciones.
Ya que hoy exige verdades completas, permítame hacerle unas preguntas muy sencillas:
• ¿Dónde está la prueba de que Néstor Lorenzo convoca jugadores por compromisos conmigo?
• ¿Dónde está la prueba de que existen los llamados “Lucas Boys”?
• ¿Dónde está la prueba de que Kevin Mier quedó por fuera de la Selección porque se negó a firmar conmigo?
• ¿Dónde está la prueba de cualquiera de las insinuaciones que durante años ha hecho sobre el cuerpo técnico de la Selección y sobre mi nombre?
Y ya que usted habla de contexto, explíquenos otra cosa.
Dice que su reacción frente a Atlético Nacional fue consecuencia de un comentario de Jorman Campuzano. Si ese es su criterio, ¿qué provocación de Edwin Cardona justificó que ayer usted lo llamara públicamente “el jefe de los bandidos” y afirmara que “tiene a aserrín en la cabeza”? Edwin nunca lo irrespetó, nunca respondió a sus comentarios y nunca lo atacó personalmente. Entonces, ¿de dónde salió ese calificativo? ¿O el respeto mutuo solo aplica cuando el ofendido es usted?
Criticar decisiones deportivas hace parte del periodismo. Insinuar favoritismos, intereses ocultos o compromisos empresariales sin una sola prueba es otra cosa.
Conozco a Néstor Lorenzo y a todo su cuerpo técnico desde hace muchos años. Son profesionales íntegros, rectos y honestos. Podrán equivocarse, como cualquier entrenador o cualquier ser humano, pero insinuar durante años que sus decisiones obedecen a intereses distintos a los deportivos, sin aportar una sola evidencia, no solo afecta su buen nombre; también desinforma a la opinión pública.
Cuando un periodista o comentarista se ensaña sistemáticamente con las mismas personas, repite insinuaciones sin demostrarlas y convierte la sospecha en un método de trabajo, termina perdiendo aquello que más necesita para ejercer su profesión: CREDIBILIDAD.
El respeto mutuo no puede ser un principio que solo aparezca cuando el ofendido es usted. También obliga a quien tiene un micrófono a responder por sus palabras.
Si tiene pruebas, publíquelas. Si no las tiene, deje de presentar insinuaciones como si fueran hechos.
Porque nadie puede estar por encima de la verdad.