Es gracioso como cada vez que alguna ley tiene que ver con Galápagos, todos los ecuatorianos son Galapólogos y cuando vienen acá son los peores turistas.
Emociona que tanta gente de la tercera edad, a pesar de sus limitaciones y años encima, haya tomado la decisión de salir a votar por el bien de un país que, tal vez, ya no sea para ellos pero sí para quienes lo tenemos que sacar adelante.