Muy bien, chicas. Ya marcharon, ya se sacaron la foto, ya subieron la historia y ya mostraron su indignación.
Ahora solo falta que dejen de votar a quienes liberan delincuentes, violan a la secretaria y rechazan penas más duras y se oponen a la prisión efectiva para violadores.
La culpa nunca es el hijo de puta que mata y viola, sino el gil laburante promedio que se junta con los amigos cada tanto.
Ese es el problema con estas mogólicas, tienen tan normalizado juntarse con malandras, que se piensan que el común de la gente es igual.