La contraloría sabe que se han propuesto, en cuatro ocasiones, una reforma tributaria basada en los impuestos a la rentas de especulación más grandes: ganancias por hidrocarburos, ganancias de generadoras eléctricas, ganancias del sistema financiero, rentas presuntivas de personas naturales con cuentas en paraísos fiscales, rentas presuntivas para propietarios de tierra fértil en gran extensión con productividad media.
Si esta reforma se hubiera aprobado en el Congreso o por emergencia económica en la Corte Constitucional no habría dudas sobre la financiación del actual presupuesto, ni habría ninguna duda en una disminución progresiva y rápida del déficit fiscal primario.
La caída de la tasa de interés de la deuda interna, que es la mayor parte de la deuda nacional, estaría garantizada por la misma aprobación de la reforma tributaria para megarricos y por una caída de la tasa de interés que fija la junta directiva del Banco de la República, en donde el gobierno electo tiene mayoría.
La posición política de mi gobierno en minoría en el Congreso y en la junta del Banco de la República no permitió nuestra agenda de ajuste propuesto, pero estoy seguro de su eficacia.
Reducciones innecesarias del gasto público social solo llevarían a un suicidio económico si se conjuga con alza de la tasa de interés.
El pequeño incremento de tasa de inflación en los últimos tres meses proviene sobretodo del ascenso del precios del petróleo y la gasolina y por tanto no se controlan con la tasa de interés, sino con el final de la guerra de medio oriente.
El impulso de incremento de la masa monetaria trajo el incremento sustancial de ingresos de todas y todos los colombianos, sobretodo en los de más baja condición económica, fué un multiplicador positivo del empleo y de la producción, lo mismo que el incremento del gasto social fundamentalmente en educación superior pública, en la salud pública, en la reforma agraria y el bono pensional y la renta para madres solteras con hijos menores.
Recortar sustancialmente este gasto social no solo elevará la pobreza y la desigualdad sino que postrará la economía.
Una disminución del gasto social junto al alza de la tasa de interés es un suicidio económico con los ojos abiertos
El Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia registró un crecimiento del 3.4% en el tercer trimestre de 2025, una cifra clave que impulsó al país al cuarto lugar del ranking anual de economías con mejor desempeño de la revista The Economist. Este resultado superó de forma amplia las previsiones de la mayoría de analistas financieros internacionales.
PREGUNTA A JOSÉ MANUEL RESTREPO
¿Cuando ocurrieron los escándalos de Centros Poblados y del socio de Duque, el ‘Ñeñe’, él también hacía “empalmes anticorrupción” o fue ahora, en la época de la pulcritud de la campaña de De la Espriella, que desarrolló el “espíritu anticorrupción”?