En estos días santos acerquémonos al Crucificado.
Pongámonos delante de Él, despojado, para decir la verdad sobre nosotros mismos, quitando lo superfluo.
Mirémosle, y pongamos nuestras heridas en las suyas. Dejemos que Jesús regenere en nosotros la esperanza.
Pídele a Dios por buenas amistades.
Amistades que te acerquen a Él.
Amistades que te ayuden a crecer.
Amistades que cuando quieras rendirte te ayuden a seguir.
Amistades que recen por ti.
Mucho ánimo a todos los que empezáis el curso académico en la Universidad, sobre todo a los que empezáis una nueva carrera.
Que vuestros compañeros y amigos vean en vosotros un ejemplo para seguir a Cristo en el día a día.