Cuando menos lo esperas, la vida te vuelve a dar un golpe de realidad, a recordar que la vida es un segundo.
Por eso no podemos olvidar la importancia de cada abrazo, de cada te quiero, de disfrutar de las cosas pequeñas de la vida...
Enamorarse de alguien cuando no tenías intenciones de enamorarte es honestamente el tipo de amor más bonito, sin forzar química, simplemente hay conexión pura que se creó por si sola.
cuando elegís pareja, también elegís rutinas. Elegís si se madruga o se trasnocha, si se vive con calma o con ansiedad, elegís si se conversa o se evade. El amor no es solo conexión, es compartir valores, ritmo y visión. Es elegirse cada día.