Después de siglos de controversia metafísica, Parménides y Heráclito se dan la mano en una realidad en la que todo cambia con el fin de ser y dejar de ser.
@cani1707@infovlogger36 Maricarmen fue víctima de un sistema legal que la derecha se niega a modificar, optando en su lugar por denigrar a una anciana en vida y después de su muerte. La cruzada antisanchista de PP y Vox es un cáncer moral y social que ha acabado haciendo metástasis.
Guarro o guarra es aquel o aquella que practica el juego sucio, una figura cuya presencia se constata no sólo en el deporte sino también en la política.
Con las acusaciones a priori de pucherazo y fraude electoral, los dirigentes de PP y Vox se han presentado como individuos que cargan y acarrean carros de roña. Las declaraciones en cuestión son propias de individuos moralente deficientes, unas declaraciones, además, tan graves como peligrosas, pues encierran potencialmente un asalto a la democracia, un logro que hay que atribuir a Trump y Bolsonaro, unos guarros a los que la derecha española califíca de modélicos.
Los sucios de la política española saben que el sistema electoral español figura entre los más fiables del mundo, por tanto, la estrategia de infamia y mentira en cuestión responde al miedo de la derecha respecto al resultado que encierran las próximas elecciones, en las cuales el voto debe tener entre sus fines el de sacar tarjeta roja a aquellos y aquellas que buscan acceder al poder practicando un juego electoral impúdicamente sucio.
Los Botella y no otros son los que han optado por defender no el derecho a la vivienda sino el derecho a hacer negocio con ella sin restricción alguna.
@ARAUJO_GOAS@GonzoBeti Los Botella y no otros son aquellos que han defendido no el derecho a la vivienda sino el derecho a hacer negocio con ella sin restricción alguna.
@ARAUJO_GOAS@GonzoBeti Los Botella y no otros son aquellos que han defendido no el derecho a la vivienda sino el derecho a hacer negocio con ella sin restricción alguna.
A la derecha no le interesa la verdad de los hechos sino la pugna ideológica, de aquí que no tenga más misión que la defensa dogmática de las políticas neoliberales. El derecho no a la vivienda sino a hacer negocio con ella sin restricción alguna es uno de los dogmas neoliberales que la derecha planea aplicar en Portugal.