Nunca dudes del amor que das. No te arrepientas de ser quien entrega. El amor siempre regresa: en otro tiempo, en otra forma, en otro lugar. Todo lo que nace de ti, tarde o temprano vuelve.
Y llega el día en que lo sabes: tomaste la decisión correcta. Dejaste ir eso que tanto costaba y, de repente, todo cambió. Las cosas empezaron a mejorar, y ahora tu vida se siente más plena y en armonía.