Necesito volver a enfocarme en mi, en volver al gimnasio, a comer bien, a dormir bien, alejarme de todo lo que ya no me sume, aprender ahorrar, invertir. En conseguir lo que quiero y merezco.
Un día, cuando seamos viejitos, te miraré y te diré: ¿Ves? Sí eras el amor de mi vida. Y sonreiremos al recordar que siempre nos prometimos elegirnos, una y otra vez.