me parece hermoso que, habiendo tantas personas en el mundo, podamos ser especiales para alguien. Como si en un jardín enorme alguien se fijara en una flor y decidiera regresar a regarla cada día.
Te duele porque te importa.
Así de simple. Y de jodido. Porque si no te importara, ni te rozaría. No te quemaría el pecho, no te daría vueltas en la cabeza, no estarías ahí preguntándote qué hiciste mal o por qué no salió como esperabas. Pero te duele. Y eso ya lo dice todo.