Niels Olsen reconoció su error y le pidió disculpas a Paola Cabezas por llamarla “serpiente”, demostrando ética y responsabilidad.
Mientras tanto, Mónica Palacios puede llamar narco, patucho y pelafustán al presidente Noboa sin disculparse y sintiéndose orgullosa de hacerlo.
Grandes diferencias