El máximo ídolo de la historia de Boca. Criticarte, cuestionarte, pero jamás faltarte el respeto. Las alegrías que me diste me marcaron a fuego. Memoria y gratitud. Feliz cumpleaños, Román.
Cada gol de Leo, a muchos, nos sigue acercando al niño que fuimos y ya nos somos. Leo Messi es el anclaje a un yo que ya no existe, pero en el que él permanece.
Veinte años juntos. La vorágine del día a día me hace perder noción del tiempo, pero cuando aparecen los recuerdos, uno detrás de otro, la perspectiva cambia.
Y cuando se están yendo todas mis banderas, todavía tenerte a vos es motivo para festejar.
Un día más. Después vemos.