La pobre campesina Laura Tatiana Muñoz Ospina, egresada de la Universidad de los Andes y ex candidata del @CeDemocratico a la alcaldía de Villeta, Cund., tiene bloqueado a medio país porque se le incrementó el avalúo catastral en sus fincas turísticas.
Uribismo al 100%
Adiós a los astrólogos.
ChatGPT ahora lo hace gratis.
Solo necesita tu fecha de nacimiento.
Sin horóscopos. Sin tarot. Solo prompts.
Copia estos 6 y prepárate para quedarte en shock 👇
Mi esposa me pidió “un tiempo”.
Yo tengo 33 años. Llevábamos 9 casados.
—Necesito espacio —dijo—. No es por nadie más.
Se fue a casa de su hermana.
O eso creí.
Empezó a subir fotos sola.
Frases de libertad.
De renacer.
Mis amigos me decían:
—Dale aire. Si te ama, vuelve.
Un día recibí un mensaje anónimo.
Una dirección.
Un horario.
Fui.
El auto que estaba afuera no era el de su hermana.
Era el de mi mejor amigo.
No hice escándalo.
No golpeé puertas.
Tomé fotos.
Me fui.
Una semana después firmamos el divorcio.
Sin peleas.
Sin gritos.
Ella lloró.
—No luchaste por mí.
La miré y respondí:
—No se lucha por quien ya eligió perderte.
Dicen que fui orgulloso.
Yo digo que el amor no compite.
Mi novia siempre revisaba mi celular.
—Si no ocultas nada, no te molestará —decía.
Al principio me reía.
Luego me incomodaba.
Después me acostumbré.
Dejé de salir con amigos.
Dejé de hablar con compañeras.
Dejé de opinar distinto.
—Es por tu bien —repetía ella.
Un día me gritó en público.
Yo pedí perdón.
Esa noche me miré al espejo.
No reconocí al hombre que veía.
No estaba triste.
Estaba pequeño.
Al día siguiente terminé la relación.
—Nunca te engañé —me dijo llorando.
Lo sé.
Pero entendí algo más importante:
No todas las prisiones tienen barrotes.
Algunas se construyen con miedo a perder a alguien.