La veces que me enamoré di todo lo que había en mi interior, pero se encargaron de apagar ese fuego poco a poco, para luego culparme por volverme la villana de la historia.
Mi cielo, ayer te tuve en mis brazos. Tan pequeño, tan delicado, y con ese olor dulce igual al de tu papá.
Dime, ¿dónde estás? ¿Dónde te encuentro?, dime por favor te lo ruego...
Mi cielo, hoy te soñé. Con tus mejillas rosaditas, tu piel morenita, tus ojos saltones que me miran el alma.
Mi amor, no vengas más a mis sueños. Me partes el pecho porque despierto y no puedo abrazarte, no puedo darte el calor que me pides sin palabras.
"La sociedad suele etiquetar a las mujeres como interesadas, pero nosotras, mujeres emprendedoras, trabajadoras y soñadoras, sabemos que existen hombres que pueden ser muy manipuladores, interesados y mentirosos, causando un dolor profundo y muy difícil de superar."