¿Morir? No. Lo que hacemos es trascender.
La palabra morir fue creada por el ser humano para describir el fin de la vida física. Pero si lo pensamos bien, ese “fin” es solo una transformación.
Nada en la naturaleza desaparece por completo: todo cambia, se recicla, se transforma. ¿Por qué con el ser humano sería distinto?
Cuando una persona muere, su cuerpo deja de funcionar, sí. Pero su esencia, su energía, lo que fue y lo que dejó en los demás… eso no termina. Vive en los recuerdos, en las palabras que sembró, en los abrazos que dio, en los silencios que acompañó.
Llamarlo “muerte” puede sonar frío, definitivo. En cambio, decir que alguien trasciende nos recuerda que hay algo más allá: que seguimos de otra manera.
Tal vez no lo podamos ver. Tal vez no lo entendamos del todo. Pero no se trata de desaparecer, sino de cruzar a otra forma de existir.
Ama. Rescata 🐾🐾🙏🏻