Me quiero abrazar tan fuerte y decirle a mi yo cansado/a y triste que todo va estar bien, que este proceso es el que me va a hacer más fuerte en el futuro, que está bien tener miedo, estar enojado/a y a veces triste, te prometo que vamos a estar bien.
Nadie sabe lo que significan para mí los pequeños detalles, así que gracias por esperarme, por acordarte, por pensar en mí, por escucharme y por hacerme sentir querida.
Hoy me voy a dormir con un vacío en el pecho horrendo, como casi todas las noches estos últimos meses. Los golpes, la nostalgia, los fracasos. ¿Cuando me va a tocar festejar a mí? ¿Cuando voy a poder celebrar un logro que no sea ajeno?
La vida es totalmente injusta, y una mierda.
Cuando llegas a tu casa, entras a tu habitación y se te ponen los ojos llorosos porque tienes tantas cosas en la cabeza que no sabes cómo gestionarlas y ya ni sabes qué hacer con tu vida. Es horrible sentirse así.
Madura, para que sepas que puedes perder al amor de tu vida solo por falta de comunicación, de atención, de cariño o simplemente de respeto. No creas que basta con ser fiel para no perder a alguien; también hay que saber cuidar.