Un tipo con un patrimonio de 1500 millones de dólares y que ganó absolutamente todo resignó más de un mes de tiempo con el padre, quien transitaba los últimos días de una enfermedad terminal, para darle algo de felicidad a un montón de gente de su país.
Todavía no tenemos ni noción de la grandeza interminable de Messi.
Qué lindo este final del artículo 15 de la Constitución de 1853.
“Y los esclavos que de cualquier modo se introduzcan, quedan libres por el solo hecho de pisar el territorio de la República”.
Si el precio de haber tenido los huevos de mostrar esta bandera, mojando la oreja a la FIFA, a Trump y a Milei, fue haber perdido la Copa del Mundo, entonces que se metan la Copa en el OGT, porque la gloria es Argentina, y las Malvinas también.
Qué atrevidos estos argentinos. Un país periférico le quiere disputar la construcción de sentido a las potencias imperiales. Que atrevidos con su cabeza siempre en alto. Con su economía siempre destrozada instalan su música y su cine. Con lo mal que hablan español hicieron de su literatura un género universal. Que atrevidos. Pobres y sin academias dominan el mejor y más lucrativo deporte del mundo. Que atrevidos. Con su educación pública, libre y gratuita. Hasta dejan estudiar a los inmigrantes. Y atenderse en sus hospitales. Que atrevidos. Terrible dictadura y ahora son vanguardia de derechos humanos. Tienen a Milei pero no pudo con la política de género. Que atrevidos. Pelean mano a mano con el país imperial en lugar de refugiarse en la cálida sumisión como hacen los mexicanos, que más de 500 años después siguen pidiendo por favor, déjenos entrar, déjenos ser ustedes.
Que atrevidos estos argentinos. Se siguen negando a bajar la cabeza. Cabeza fueron de la iglesia católica en el mundo. Pero también tuvieron a uno que jugaba al fútbol y el mundo lo veneró como a un díos en la tierra. Y otro que liberó a una isla pero revolucionó al mundo. Y otro más que cruzó una cordillera enfermo y en camilla para liberar un continente. Que atrevidos. Estos días, en el partido más importante del torneo más importante mostraron un bandera anti imperial en el corazón del imperio.
Y un himno que dice que juran con gloria a morir.
Serán atrevidos estos argentinos.
Estuvieron 40 días alentando por 8 equipos diferentes. Se pusieron 8 camisetas diferentes y veían que no se les daba. Nosotros solo nos pusimos la nuestra, hasta el último día. Argentina, no lo van a entender jamás.