💛🌍 UNA HISTORIA QUE EMOCIONA.
Los Ghetto Kids llegaron a Estados Unidos por una invitación personal de Shakira. Pero la artista colombiana les ha brindado mucho más que un escenario.
Durante estos días los ha acompañado, cuidado y hecho sentir como en casa. Incluso integró a Milan y Sasha para que convivieran y jugaran con los pequeños bailarines de Uganda, creando un vínculo que ha conmovido a todos.
Uno de los momentos más especiales se vivió en Times Square, donde los niños improvisaron un baile callejero mientras Shakira los observaba con una enorme sonrisa y evidente orgullo.
Después de compartir escenario en Nueva Jersey, ahora llega el momento con el que siempre soñaron: este domingo, los Ghetto Kids se presentarán junto a Shakira en el show de medio tiempo de la Final de la Copa del Mundo, frente a millones de personas en el MetLife Stadium.
Del corazón de Uganda al escenario más grande del planeta 🥹🌍
Yo si les doy las gracias, nos voliaron pito, nos tuvieron de nómadas y hace un año nadie daba un peso, ni creían que íbamos al mundial y nos sacaron unas buenas sonrisas.
Harta estoy de petro
De su victimismo
De su doble moral
De sus gastos estrafalarios y que se lo aplaudan
De sus fanáticos que le aprueban todo
De que no se haga responsable por nada, ni de sus propias decisiones
Estoy harta!!
Los extremos siempre se parecen.
Ahí está Petro, tratando de imitar a Trump, cuando se negó a entregarle el poder a Biden y azuzó a una masa de fanatizados a asaltar el Capitolio, todo por su negativa de aceptar que perdió las elecciones.
Repito: los extremos se parecen.
Recuerdo muy bien cuando regresé de Estados Unidos con mis padres, siendo una adolescente, a comienzos de los años 90. Me matricularon en mi último año de colegio en Colombia y allí todavía existían las clases de ética y religión. Se hablaba de principios, respeto, familia y Dios, y eso no generaba el escándalo que vemos hoy.
Ahora que el presidente electo @ABDELAESPRIELLA plantea que Dios debe volver a las aulas, muchos reaccionan como si se tratara de una amenaza. Para la izquierda radical, que considero alejada de esos fundamentos, cualquier referencia a Dios produce un rechazo inmediato, casi como si les estuvieran echando agua bendita; como si los estuvieran exorcizando. Hablar de fe, ética y formación moral no debería asustar a nadie. Lo verdaderamente preocupante es que mencionar a Dios parezca molestar más que la profunda crisis social que atraviesa nuestra sociedad.