El coste laboral por hora en España es de 26€, muy por debajo de Dinamarca (49,8), Bélgica (47,1), Países Bajos (46,7), Francia (41,1), Alemania (40,6), Austria (39,0), Suecia (38,3), Finlandia (37,0) o Italia (31,6).
El problema no son los impuestos. Hagan caso a Europa y suban salarios.
El salario más frecuente en España es de 1.041€/mes brutos. El segundo que más se repite, 1.178€/mes brutos.
Salarios basura que no permiten llegar a fin de mes. Para que luego, encima, venga el sinvergüenza de turno a decir hay que currar 14 horas.
Violadores que no pisan la cárcel, mientras Pablo Hasel lleva ya cuatro años pudriéndose entre rejas por denunciar desde sus canciones que aquí no hay democracia.
Esta es su justicia.
Mi padre murió un miércoles y mi madre tuvo que irse a trabajar el viernes de cara al público y a poner buena cara, si te opones a esto eres una mierda de persona
Al final lo de la superioridad moral de la izquierda consistía en que unos quieren dar de comer a niños que se están muriendo de hambre y otros quieren hundir a los que intentan ayudar.
No es superioridad moral. Es que sois unos putos trozos de mierda.
Curiosos patriotas estos que se mofan de unos compatriotas suyos secuestrados camino a Palestina con comida y medicinas para Gaza por el Estado terrorista y genocida de Israel.
La maldad como base electoral.
Eso sí, la banderita que no falte.
Cantera de desalmados.
Hubo un tiempo en que a un político ni se le pasaba por la cabeza mentir descaradamente en televisión.
Sabía que, al día siguiente, la prensa lo señalaría en todas las portadas y la presión social y mediática acabaría obligándole a presentar la dimisión.
Esa cultura del control democrático —imperfecta, pero real— era un freno a la impunidad.
Hoy, en cambio, Ayuso vuelve a mentir con total naturalidad, Ana Rosa calla desde su púlpito televisivo y el resto de medios lo asumen como normalidad.
La mentira política ha dejado de ser escándalo para convertirse en rutina, y ahí está el verdadero problema: ya no se castiga al que miente, porque el periodista cobra por encubrirlo.
En 2022 cobró 256.000€.
En 2023 cobró 265.000€.
En 2024 cobró 285.000€.
La cultura del esfuerzo de Garamendi es subirse el sueldo a sí mismo y que el resto trabajemos más.
Pues no.