Una mujer tiene una relación de seis meses con un hombre “maravilloso” que le ofreció todo lo que no esperaba (siendo madre soltera). Un día, por teléfono, le comunica que es mejor dejar las cosas así. Ella pasa más de un año preguntándose por qué se terminó, si todo parecía marchar bien, sin discusiones, incluso días antes del rompimiento les había dicho que las quería y que eran importantes para él.
En otra situación similar: un hombre le decía a otra mujer que la quería, que ella era su presente, y hacía muchos planes incluyéndola en ellos. De repente, terminó la relación por teléfono, dejándola con muchas preguntas y dudas sin respuesta.
Una situación cada vez más común de falta de responsabilidad afectiva por parte de los hombres en ambos casos.
Terminar una relación e irse así, sin dar explicaciones, es un acto cruel y egoísta. Si una persona sabe que no será capaz de cumplir sus promesas de amor, lo mejor es no prometer nada. Menos si sus promesas están basadas en mentiras y engaños.
No existe la empatía ni la responsabilidad afectiva en estas personas, se alejan dejando a sus parejas sumidas en la confusión y el dolor, sin la posibilidad de obtener el cierre necesario para seguir adelante y entregarse mas adelante a una nueva relación sin la desconfianza y falta de seguridad en sí mismas debido a la mala experiencia anterior.
Es fundamental entender que una relación sana requiere comunicación abierta y honesta, especialmente cuando las cosas no van bien. La falta de explicaciones y el abandono abrupto pueden causar un daño emocional profundo y duradero. Este tipo de comportamiento refleja una falta de consideración por los sentimientos del otro y una incapacidad para manejar adecuadamente las propias emociones y compromisos.
El cierre es una parte esencial del proceso de duelo y sanación. Las personas merecen una explicación y una conversación honesta sobre las razones del fin de una relación. Sin este cierre, quedan atrapadas en un ciclo de autointerrogación y dolor, lo que dificulta su capacidad para confiar y formar nuevas relaciones en el futuro.
Es necesario promover una cultura de responsabilidad afectiva donde ambas partes en una relación se sientan valoradas y respetadas. Esto implica ser honesto sobre los propios sentimientos, reconocer cuando una relación ya no es saludable y tener el valor de comunicarlo de manera directa y compasiva.
Ratera
Ya basta de esta gentuza que siempre anda jodiendole la vida a las personas.
De esa clase de mierda están llenas las cárceles y desde ahí siguen chingando.
Mejor muertas.
Esto parece un caso sacado de La Rosa de Guadalupe.
🔴#ATENCIÓN🔴Huye estudiante de la #UAT con más de medio millón de pesos en #CdVictoria😨😨😨
Mañana iba a ser la graduación de los estudiantes de enfermería; sin embargo no se logró nada por qué se robo al rededor de $774,400.00 pesos. Con engaños fue que su compañera los estafó quedándose con todo el dinero de la graduación.
Enojados y tristes, con mucha ilusión todo un año ahorrando y partiéndose el lomo para poder resevar y pagar sus mesas las cuales costó $8,800 pesos por alumno.
Fueron 88 alumnos de la #UAT los que estafo su compañera Yaremi Lizeth González Amaya; “una sinvergüenza huye sin dar la cara” describen.
Todos los alumnos ya tenían su traje, vestido rentados para su día especial, familiares de otras ciudades llegaron a #CiudadVictoria a presenciar el evento pero muy lamentable sorpresa y noticia al enterarse que solamente había abonado (su compañera la estafadora) al salón $100,000.00 dinero perdido por que ya no podrá ser reembolsado.
¿Cuantos años estuvo encarcelado por el homicidio de su hermano? Cero.
Que mejor le pregunte a quienes él ha encarcelado injustamente antes de ponerse a opinar.