El notario no asiste como invitado de honor. Asiste como lo que es: garante de la autenticidad y la veracidad de lo ocurrido.
Su firma no adorna el acto; lo dota de fehaciencia jurídica. Convierte un acontecimiento en un hecho documentado, oponible, imborrable.
Enhorabuena a @jamarinsa y al @colnotaris por hacer posible que el notariado sea, como siempre ha sido, testigo de la historia de Barcelona y de España.
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Lo que aprendí leyendo…
“El fascismo de los antifascistas” – Pier Paolo Pasolini
Pasolini plantea algo incómodo: hay formas de poder que se disfrazan de virtud. Y cuando el discurso se convierte en moral absoluta, el resultado no es libertad, sino obediencia.
El antifascismo no es inmune al fascismo.
Cuando una causa se siente moralmente superior, puede caer en la misma lógica que pretendía combatir:
•imposición,
•cancelación,
•simplificación del adversario,
•dogmatismo.
Pasolini anticipó un fenómeno que vemos hoy: la política deja de ser debate y se convierte en identidad moral. Quien no piensa igual, no es adversario: es enemigo.
Y aquí viene la lección estratégica para mí:
La democracia no se destruye por una sola ideología. Se destruye cuando dejamos de escuchar al otro.
El verdadero peligro no es la derecha o la izquierda. Es cuando una parte se siente autorizada a decidir quién merece hablar
y quién debe ser silenciado.
Es el momento en que la libertad deja de ser un principio y se vuelve un privilegio.
Pasolini no invitaba a justificar al fascismo.
Advertía sobre algo más profundo: El poder cambia de traje, pero no de método.
Y leerlo hoy es un recordatorio incómodo:
defender la democracia exige más que buenas intenciones. Exige pluralidad, disenso, crítica y autocrítica. Exige reglas, límites y humildad.
Porque la línea entre combatir al fascismo
y reproducirlo sin darnos cuenta siempre es más delgada de lo que creemos.
Andrés Elías
La letrada mayor asegura que «por primera vez en nuestra historia constitucional, la Mesa de una de las Cámaras, a causa de un acuerdo del Gobierno, no respeta, tal cual es remitido, el texto aprobado por el Pleno de la otra y decide, sin base constitucional alguna, someter a debate y votación del Pleno del Congreso un texto distinto al enviado por el Senado, un texto mutilado y, por tanto, alterado sustancialmente».
@EnriqueNDF Detrás de los grandes discursos hay siempre -sin excepción- grandes principios, de valor casi intemporal. Veo los últimos años demasiadas coincidencias con la Primera Republica( hasta aquel pacto contranatura PSOE y Carlistas por puro interés). Muy bien traído el discurso.