Estás conectada con todas las generaciones y los seres vivos de este mundo a través del ADN. También con el universo, porque cada célula de tu cuerpo fue creada en los corazones de las estrellas.
Carl Sagan | Carta a su hija Sasha
"La grande erreur de notre temps, cela a été de pencher, je dis même de courber l'esprit des hommes vers la recherche du bien matériel. Il faut relever l'esprit de l'homme, le tourner vers la conscience, le beau, le juste et le vrai, le désintéressé et le grand. C'est là et seulement là, que vous trouverez la paix de l'homme avec lui-même et par conséquent avec la société."
Victor Hugo
El término se llama Eponimia. Con ese nombre se define al adjetivo que deriva de la obra de un autor o del propio autor. Por ejemplo: quijotesco, kafkiano o dantesco. También, maquiavélico, para referirse a una actitud perversa o al uso tergiversado o malicioso de un hecho.
Siempre me ha parecido curioso que la gran revelación del primer libro gire alrededor del parecido físico de unos niños. Ned descubre que los hijos de Cersei no son de Robert, sino de Jaime, porque los tres son rubios y tienen los rasgos de su madre, pero prácticamente ninguno de los Baratheon.
Ned llega a esta conclusión mientras revisa la genealogía Baratheon que había estudiado Jon Arryn antes de morir. De ahí sale la famosa frase:
“La semilla es fuerte”.
Lo irónico es que, si aplicamos el mismo criterio a otras familias, la cosa se vuelve bastante curiosa.
Jon Arryn tenía un hijo, Robert, que se parece muchísimo más a su madre Lysa Arryn que a él.
Y luego está Ned.
De sus cinco hijos con Catelyn, solo Arya tiene claramente los rasgos Stark, con cabello oscuro, ojos grises, piel morena y rostro alargado.
Robb, Sansa, Bran y Rickon heredaron principalmente los rasgos Tully, con cabellos rojizos, ojos azules, piel clara y facciones más redondeadas.
Y aquí es donde entra Jon Snow.
El bastardo de Ned resulta ser, precisamente, el que más se parece a él. Y Catelyn lo reconoce explícitamente:
“Pero Jon era una presencia constante, y a medida que crecía se parecía más a Ned que ninguno de los hijos legítimos que ella le había dado. Aquello empeoraba aún más la situación.”
Y eso ayuda a entender por qué Catelyn le tenía tanto recelo. Jon no solo era el recordatorio de la supuesta infidelidad de Ned, sino que, físicamente, se parecía más a él que sus propios hijos legítimos.
Así que, siguiendo la misma lógica que utilizó Ned con los hijos de Cersei…
¿Por qué debería sorprenderle tanto que los hijos de Robert se parezcan más a Cersei que a él, cuando cuatro de sus propios hijos se parecen más a Catelyn que a él?
Quizá la semilla no siempre es tan fuerte.