Recibí mi diagnóstico horas antes de tomar un vuelo a unas vacaciones que según yo me hacían falta para "relajarme" fue un viaje muy feo, me la pasaba llorando y encerrado. Física y emocionalmente me sentía fatal, mi delgadez era extrema, pensé que iba a morir.
Hoy entiendo el propósito se mi nueva VIHDA. No te lamentes por el ayer, lo que viviste fue lo que te hizo ser quien eres hoy.
No pares de soñar, de reír y cantar. PERDONATE, la vida es ahora y se nos acaba el tiempo.
¡Canta que los recuerdos siempre son un viaje!