Hace rato me puse a llorar porque le dije al Sunshine ahorcándolo: “muere, muere, muere.”
Me arrepentí y me imaginé lo que sería de mi vida sin él. Lloré amargamente. Ahora tiene prohibido morir.
Me da mucha risa la gente que se preocupa mucho por el skincare y su piel grita que no la cuidan. O la gente obsesionada con el maquillaje que no sabe usarlo. Y creen que porque todo es caro, es muy bueno.